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Bantierra, primera entidad aragonesa de crédito cooperativo, ha comprometido  financiación específica para atender las necesidades planteadas desde las cooperativas de fruta de la Comunidad Autónoma, seriamente afectadas por el veto ruso a las importaciones.

La fuerte vinculación de Caja Rural de Aragón con el ámbito   agroganadero y su estrecha relación con el mundo cooperativo aragonés ha empujado a la entidad a diseñar una oferta financiera de  apoyo a un sector amenazado por el bloqueo comercial de Rusia.

En este sentido, Bantierra pone a disposición de los socios de todas estas cooperativas una línea de financiación específica de circulante mediante préstamos al Euribor más 3,5 % de interés, con una comisión de apertura del 0,75 %. Las operaciones, a cinco años, no soportan ningún otro tipo de comisión. De esta forma se intenta facilitar liquidez en un momento especialmente complicado para todo el sector.

Además, Caja Rural de Aragón, entidad de referencia en el sector primario, ofrece tanto a la propia cooperativa como a sus socios, un servicio integral de asesoramiento a través de su departamento de Negocio Agrario. Los gestores especializados de Bantierra apoyan al cliente en cualquier tipo de trámite relacionado con política agraria comunitaria, política de seguros agrarios, ayudas estructurales, préstamos oficiales y de convenio, líneas de mediación, así como en materia de innovación en el sector agro-alimentario.

En total, el acuerdo afecta a más de 500 productores, dedicados mayoritariamente a la producción y comercialización de fruta de hueso, aunque en algunos casos también de pera y otros frutos de semilla.

Según datos de las organizaciones agrarias, este año 2014 la renta de los productores de fruta en Aragón se ha reducido en entre un 35 y un 40 por ciento. La temporada hubiera sido buena en producción; sin embargo, el veto ruso (establecido el 10 de agosto) provocó una bajada de precios.

Por otra parte, los elevados niveles de estacionalidad y la desaceleración del consumo debido a las desfavorables condiciones meteorológicas en el momento álgido de la cosecha han originado una situación delicada en el mercado con un descenso importante del precio del producto.

La limitada posibilidad de almacenamiento de estas frutas perecederas no permite una rápida mejora en tal situación. Todo ello, unido a la prohibición de Rusia ha agravado la situación de los mercados.

Por el momento la cooperativa de crédito ha cerrado acuerdos de financiación con las dos cooperativas de Binaced (Cooperativa del Campo San Marcos y con la Hortofrutícola de Binaced), con la Frutícola Bajoaragonesa de Caspe, con la cooperativa de Chiprana (la Chipranesca) y con la de Fabara. Estos convenios se suman al recientemente firmado con la mayor cooperativa de Lérida (Fruits de Ponents, de Alcarrás) y no se descartan nuevos acuerdos con otras asociaciones de productores interesadas en estas especiales condiciones de financiación.

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